¿Es compatible la IA con la vida saludable?

6 de mayo de 2026 107

A estas alturas es impensable que haya nadie que cuestione que la irrupción de la IA en nuestras vidas aporta muchos beneficios en múltiples aspectos. De repente es como si nos hubiera arrollado una tecnología que nos permite hacer las cosas de una manera mucho más sencilla, más cómoda e infinitamente más rápida. Hasta aquí todo perfecto. 

Pero también sería bueno, por contraste, destacar los aspectos no tan positivos que podrían afectar incluso a determinados hábitos que inciden en nuestra salud. Estamos hablando del sedentarismo. ¿Podría la IA convertirnos en personas más sedentarias? La respuesta es sí, aunque con matices. 

El teletrabajo te hace moverte menos porque elimina desplazamientos (ir a la oficina, caminar por la ciudad). Pero la IA va un paso más allá: puede eliminar incluso los micro-esfuerzos cotidianos que antes te obligaban a levantarte, pensar, probar o interactuar físicamente con el entorno.

La IA promueve un estilo de vida hiper-automatizado en el que desaparecen incluso las pequeñas acciones físicas necesarias para funcionar, no solo los grandes desplazamientos.

Eso se traduce en varias cosas concretas:

  • Delegación cognitiva total menos acción física indirecta
    Antes, resolver algo implicaba buscar, probar, levantarte, manipular cosas. Con IA, muchas tareas se resuelven sin moverte: desde planificar comidas hasta arreglar dispositivos con instrucciones ultra precisas o incluso automatizadas. 
  • Integración con asistentes y domótica
    No es solo “trabajar desde casa”, sino no tener que levantarte ni para tareas básicas: luces, compras, comida, ocio… todo optimizado para minimizar movimiento. 
  • Entretenimiento aún más pasivo y personalizado
    Plataformas que ya eran pasivas ahora serán totalmente adaptativas: contenido generado al instante, sin necesidad de explorar ni decidir demasiado. Menos interacción activa = menos interrupciones físicas. 
  • Optimización extrema de la comodidad
    La IA tenderá a recomendar y construir rutinas “eficientes”, y la eficiencia muchas veces significa menos esfuerzo físico, no más.

Para responder a la pregunta, ¿cómo nos afectará la IA si realmente consigue hacernos más inactivos en nuestro día a día?, hemos recurrido a las opiniones de investigadores y especialistas que mejor conocen el impacto del sedentarismo en nuestro cuerpo y también en nuestro cerebro

¿Qué pasa si no nos movemos?

José Luis Trejo, investigador del Instituto Cajal del CSIC y doctor en Neurociencia, explica de una manera que invita a reflexionar, los riesgos a los que nos exponemos ante una forma de vida sedentaria: Es muy evidente y muy drástico lo que sucede en el cuerpo y también con el cerebro con el sedentarismo. Aumenta una cosa que los médicos denominan, de una manera muy gráfica, probabilidad de muerte por cualquier causa. Esta probabilidad aumenta drásticamente hasta dos veces la probabilidad de muerte cuando eres sedentario.

Ir al gimnasio una hora, o las que sean, evidentemente, tiene muchísimos beneficios para el cerebro. Pero si además estás sentado durante siete horas, estás anulando parte de los beneficios, señala Trejo. La conclusión práctica es clara: hay que interrumpir esos periodos de sedentarismo para la buena salud cerebral. Por lo tanto, moverse a lo largo del día no es un capricho ni un consejo vago: es una necesidad fisiológica.

Un buen recurso son las pausas activas, que son breves periodos de tiempo, durante la jornada laboral, en la que los trabajadores realizan una o varias actividades físicas con el objetivo de reducir el sedentarismo derivado de ocupaciones relacionadas con el uso de ordenadores o maquinaria en las que el trabajador permanece más de dos horas seguidas sentado.

Algunas de las prácticas más recomendables para las pausas activas son caminar durante 10 minutos por los exteriores de la oficina y aprovechar para hacer alguna gestión sin usar el teléfono. Y subir y bajar escaleras y realizar estiramientos antes y después de ello, si lo consideras necesario.

Las consecuencias del sedentarismo según admite Trejo, todavía guardan algunas incógnitas que la neurociencia trata aún de descifrar. Sabemos lo que hace el ejercicio al cerebro, que es muy bueno. Pero no sabemos por qué el sedentarismo produce esos daños, admite. Este es uno de los campos de investigación más activos en neurociencia hoy en día, y uno en el que el grupo de investigación/de trabajo de Trejo trabaja para dar respuesta en los próximos años. Lo que sí sabemos es que el cerebro no funciona igual que el resto del cuerpo cuando se trata de ejercicio. En el cuerpo es muy habitual que digamos que cuanto más ejercicio, mejor. En el cerebro no es así, a partir de un punto, si sigues haciendo ejercicio y aumentas la duración, la intensidad, lo que estás aumentando es el estrés. Y, por lo tanto, estás perjudicando a tu cerebro. El equilibrio, también aquí, es la clave.

Muévete contra el sedentarismo

El catedrático de Nutrición y Bromatología Gregorio Varela, director del Instituto Universitario CEU “Alimentación y Sociedad”, pone el sedentarismo en el contexto más amplio de la salud metabólica: Entre los principales determinantes de los excesos de peso, evidentemente uno es la ingesta excesiva de calorías, de energía que hay siempre que controlar, pero el otro gran determinante es el que no seamos capaces de compensar correctamente ese ingreso de calorías que tiene nuestro organismo. Los resultados en nuestra población española son realmente alarmantes en cuanto a la falta de actividad física, al sedentarismo y, de manera especial, entre los más jóvenes.

Y aquí llegamos al punto de partida. La inteligencia artificial, como antes lo hicieron el coche, el mando a distancia, el ascensor o el smartphone, tiene el potencial de reducir todavía más las ocasiones en las que nos movemos a lo largo del día. Si la IA hace por nosotros lo que antes requería desplazarnos, como era el caso de ir a rodajes de cine o a sesiones de fotografía, por poner dos ejemplos, el riesgo es claro: que pasemos más horas sentados sin darnos cuenta.

No se trata de demonizar la tecnología, porque el problema no son las herramientas tecnológicas, sino el uso que hagamos de ellas. Y, por supuesto, el contexto en el que las usemos.Además, se prevé que cuantas más tareas digitales se automaticen, más valiosas se van a volver las actividades físicas o presenciales. Y eso probablemente consiga que más gente prefiera salir más de casa.

Ir a conciertos, al teatro, experiencias inmersivas, etc. van a ganar valor porque lo digital no puede sustituir la experiencia física. Y algo que puede ser también muy beneficioso es que cuanto más digital sea la vida, más gente buscará compensarlo con actividad física: maratones, partidos con amigos, etc.

Así que sí, aprovecha la inteligencia artificial. Utilízala tanto para trabajar mejor, para aprender más, para organizarte, pero también para descubrir nuevas formas para llevar una vida más saludable: recordatorios de movimiento, rutinas de ejercicios, apps de ejercicio, coaching personalizado, etc. Porque lo más inteligente que puedes hacer por tu salud sigue siendo moverte, moverte y moverte.

Hábitos saludables

Somos Nutrisensatos

Acerca de #SomosNutrisensatos

Somos Nutrisensatos porque seguimos una dieta variada y equilibrada, tenemos hábitos saludables y nos informamos sobre alimentación y salud a través de fuentes veraces y contrastadas.

Suscríbete ahora

Suscríbete para recibir nuestras novedades

El correo electrónico es requerido.

Síguenos en nuestras redes